Loteria – negrito, cazo, palma, mundo,


Escuche el ruidito,

que salia del cuarto,

era mi negrito,

aporreando el cazo.

 

Imaginaba que tenia un tambor,

tocando música con mucho sabor.

 

A veces andaba en la palma,

al aire libre cantando,

sin dejar de sonar a su amigo el cazo.

 

También rondaba por la casa,

invitando a mover el cuerpo a su abuela,

con ritmo pegajoso para hacer bailar a quien sea.

 

Un día triste se me puso,

mi negrito parecía mudo,

sin su tambor se le iba el mundo.

 

El día de su santo estaba cerca,

junte un dinerito para hacerle una sorpresa.

 

Ese mero día le regale un tambor,

el lo miró intrigado,

luego me exclamo:

¡Yo esperaba un cazo!

Janl

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Acerca de Janl

Alguien que primero encontró en la palabra un refugio y después un hogar.
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