Conoces a una chica…


Dibujo

Conoces a una chica en una fiesta. Platicas con ella hasta el amanecer y luego la acompañas a su casa. La visitas al día siguiente. Y el que sigue. Y casi a diario desde entonces. Sostienen largas charlas telefónicas sin importar si es de día, noche o madrugada. Jamás les falta tema de conversación.  Te sientes a gusto en su compañía y sin saberlo, se ha convertido en tu mejor amiga. Te acompaña, a reuniones familiares, te ayuda en tus tareas de matemáticas y asiste a todos tus partidos de futbol, aunque tu equipo siempre pierda. No compras ropa, ni zapatos, ni chicles sin pedir su opinión. Te escucha con sincera atención, cuando le hablas de tu insoportable novia. Te aconseja. No haces caso.  Terminas con tu novia. Sales con otra. Y otra. Y otra. Y tu amiga se convierte en una de las pocas constantes en tu agitada vida.  Una tarde caminando con ella, te distraes y te golpeas la cabeza con un poste de luz. Se mueren de la risa, hasta que ella se da cuenta que te has hecho daño y necesitas una bandita. Te cura la herida mientras tú miras sus hermosos ojos. No te habías dado cuenta antes, en verdad que tiene unos hermosos ojos. Movido por un impulso,  cierras los ojos y te lanzas al vacío de sus labios. Ella ha bajado la mirada en ese justo instante y le has besado la nariz. Se sonroja. Te sonrojas. Te das cuenta que desde que la conoces no ha tenido novio ni ha salido con alguien más que contigo.  Las manos se te ponen frías y el corazón se te acelera. Huyes de la escena del crimen.  Le llamas al día siguiente, pero no encuentras mucho que decirle. Ella tampoco sabe que decir. Se les acaba el tema de conversación.  Como no hay ya mucho que contar, tampoco la visitas al día siguiente.  Ni al siguiente. Las visitas se van espaciando y sin darte cuenta, el tiempo ha pasado y la vida los ha llevado por caminos separados. La olvidas. ¿Te olvida?

30 años después crees haberla visto en un centro comercial. Los mismos ojos bellos, la misma sonrisa multiplicada por 3: ella y sus dos hijas. Un hombre las acompaña, asumes que es su esposo. Te retiras.

30 años 3 hijos y dos divorcios y entonces te preguntas. ¿Por qué no la besé? ¿Por qué no me quedé aquel día?

(He querido escribir en segunda persona desde que leí Aura de Carlos Fuentes — ¡¡¡sin punto de comparación por supuesto!!! — ¡¡¡Espero sus comentarios!!!)

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Acerca de paolarosado

Maestra de turismo y administración, aprendiz de la vida, cantante de regadera, filósofa de closet, cuentista wannabe, mamá, esposa, hija, hermana, amiga ¡y lo que se acumule!
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2 respuestas a Conoces a una chica…

  1. maxb2013 dijo:

    Me encanto, es simple, concisa, y muy humana. y te pregunto yo; fue difícil?

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