Sólo escribo


(Les comparto mi ejercicio con el tema de ciencia ficción… a ver que les parece compañeros!!!) 

Escribo. Es una ocupación anticuada, según mis familiares y amigos. ¿Para qué escribir estos arcaicos símbolos gráficos, si puedes utilizar el Woamer? ¡Todo mundo usa el woamer! Y en verdad que ha sido un invento genial, quizás el mayor de este siglo, por no decir de todos los tiempos: Le dictas al aparato la idea y este la transforma en señales que se envían a través de un par de sensores al sistema nervioso, y  registrándose en el cerebro en forma de imágenes y sensaciones.  Sustituyó por completo los viejos sistemas visuales o auditivos de telecomunicaciones, que solo permitían transmitir ideas, llevando el contacto interpersonal a niveles que nuestros bisabuelos, con sus rústicos teléfonos inteligentes y su primitivo internet, jamás hubieran soñado.

Pero yo  me acostumbré a usar el woamer sólo lo mínimo indispensable.

Mejor escribo y leo. Soy poseedor de una de las últimas bibliotecas personales que aún existen en el mundo consistente en poco más de 2500 ejemplares, que poco a poco he logrado acumular.  Basura, opinan los demás. Y es que desde que en clase de historia aprendí a leer y escribir,  no puedo  sustraerme a la tentación de imaginar.

Además, siempre me aterró  la  enorme dependencia que la humanidad fue desarrollando en el  woamer.  Aunque también es cierto que ha facilitado la comprensión exacta de lo que una persona desea transmitir a otra, pues nos permite percibir el mensaje en los niveles más profundos del entendimiento, yendo mucho más allá del significado  plano.  Pero el hecho de su funcionamiento esté completamente adherido al macronet me hizo siempre temer algún eventual colapso de la red  que pudiera dejarnos imposibilitados para establecer cualquier tipo de contacto.

No sería la primera vez, ahí tenemos  como  precedente   la gran crisis mundial del 2023 que fue ocasionada por caída del internet a causa de la inoculación de un  virus informático. Así que cuando finalmente macronet cayó, no me causó sorpresa, aunque si horror.  Ni en mis peores pesadillas hubiera podido prever la serie de acontecimientos que se fueron desencadenando a partir de este suceso: Crisis financiera, inestabilidad económica, desempleo, desabasto, hambre, inseguridad, saqueos, pánico, caos. En ese orden.

Resulta que sin el woamer y la macronet no había gran diferencia entre nuestra “avanzada” civilización y la de los hombres de la época de las cavernas.  Pocos somos ya los sobrevivientes. Los poseedores de las grandes fortunas han cancelado sus negocios y se han mudado a las colonias de verano en las bases espaciales, lunares y marcianas. Para los pocos que quedamos el dinero ya no tiene ningún valor, pues subsistimos a base de intercambios de bienes y servicios. No creo que esto dure ya mucho tiempo, al menos para mí, pues ya no me queda nada que intercambiar.  Sólo tengo mis libros, que nada valen para los demás, una vieja pluma, tinta y este cuaderno.  Así que sólo escribo.

Escribo aunque lo más probable es que ya nadie más podrá leer esto…

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Acerca de paolarosado

Maestra de turismo y administración, aprendiz de la vida, cantante de regadera, filósofa de closet, cuentista wannabe, mamá, esposa, hija, hermana, amiga ¡y lo que se acumule!
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